domingo, 12 de septiembre de 2010

¿Temor a Contarse o al colapso narcisístico?

Llama poderosamente la atención como el presidente, quien dice contar con el apoyo de una abrumadora mayoría, evita por todos los medios someterse a prueba mediante un referendum consultivo cuyo resultado -en caso de no serle favorable- pese a tener una fuerte connotación política, no le obligaría legalmente a renunciar.
Pensamos que las principales razones que sustentan su conducta elusiva no se hallan en los ámbitos antes señalados sino quizás en el temor que implica la posibilidad de que tal respaldo no sea cónsono con lo fantaseado por él. De ser así, dicho resultado, lo confrontaría con su conciencia crítica, lo que sin duda desencadenaría su debacle narcisística.
La depresión narcisística según Bleichmar se produce, entre otras causas, cuando el ideal de perfección narcisística no se satisface. En ese caso, el sujeto no se siente amado, elegido o preferido y, por el contrario, se siente relegado y sustituido por un presunto rival triunfante (contrincante), en otras palabras, la depresión narcisística se produce cuando el yo ideal del individuo se convierte en el negativo de su yo real.
Para una persona como las que nos ocupa, con rasgos narcisísticos tan acentuados -tales como aptitudes sobredimensionadas, necesidad de atención y admiración, escasa autocrítica, necesidad de detentar el poder y que se ha trazado metas tan elevadas como ser salvador, libertador, etc.- sería verdaderamente penoso y vergonzante que elementos concretos y tangibles como los votos o las firmas lo pusieran en realidad, diciéndole que no eran tales los millones de venezolanos que lo retornaron en Abril ni son tales lo que desean que permanezca en el poder. Esto para él sería, desde todo punto de vista, intolerable.
El temor a los demonios internos a veces es mucho mayor que a los externos, es posible que alguien prefiera estar en un campo de batalla con ametralladoras y bombas a estar en comunión consigo mismo
y plantearse la cruda realidad. Quizás haya mayor temor a una quiebra narcisística que daría al traste con su castillo de naipes que a una confrontación casi bélica como la que ha asumido para perpetuarse en el poder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario