miércoles, 1 de septiembre de 2010

FOBIAS

¿Qué son las fobias?
Las fobias son trastornos de ansiedad caracterizados por un miedo persistente e irracional a un objeto, actividad o situación específica que se desencadena siempre ante el mismo estímulo que lo provoca, pese a los esfuerzos del individuo para vencerlo, pues en general éste comprende que su temor es absurdo y sin sentido. Todo ello da lugar a un deseo compulsivo de evitar el objeto, la actividad o la situación temidos, es decir, al estímulo fóbico.

¿A qué se deben?

Se consideran como factores predisponentes a la aparición de las fobias, el trastorno por angustia de separación en la niñez y la pérdida súbita de objeto. La teoría psicodinámica además considera que las fobias tienen un carácter defensivo y que el estímulo ante el que aparece sistemáticamente la angustia es sólo su causa aparente, un sustituto ante el cual el sujeto ha desplazado inconscientemente la angustia provocada por un estímulo “latente” reprimido en el inconsciente y por tanto olvidado. Así tenemos que en las fobias, al igual que en los sueños, existe un contenido manifiesto y un contenido latente, en otras palabras, un desplazamiento de la angustia de un trauma afectivo insoportable hacia un objeto banal, con lo que se consigue la represión o el olvido del trauma original.

Otras corrientes psicológicas consideran que las fobias son aprendidas o son producto de condicionamientos conductuales socio-culturales procedentes del entorno más cercano del individuo. Así, la manera fóbica de reaccionar ante determinados estímulos por parte de parientes cercanos, constituye un referente a imitar por los niños, de igual forma el asustarlos con inyecciones, policías, oscuridad, animales, encierros, muertos, etc. podrían estimular la aparición de trastornos fóbicos en su futuro.

El inicio de las fobias se podría situar casi siempre en la infancia, pero su verdadera manifestación sintomática tiene lugar en la adolescencia o la adultez temprana.


¿En quienes son más frecuentes?
Se diagnostica con más frecuencia en las mujeres.

¿Cuáles son los tipos de fobias?
Existen múltiples tipos de fobias, tantos como estímulos fóbicos, antiguamente se usaban nombres específicos para cada una, así se hablaba de claustrofobias, ofidiofobias, nictofobias, cinefobias, agorafobias, etc. En la actualidad se subdividen en tres tipos: Agorafobia, Fobia Social y Fobia Simple. Aunque esta última es la más común en la población general, la primera es el cuadro más frecuente entre los que solicitan tratamiento.

¿Cómo se diagnostican?
Se diagnostican atendiendo a las características sintomáticas particulares de cada una, que en general son descritas por el paciente, así tenemos que:

El rasgo esencial de la Agorafobia es el intenso miedo de estar solo o de hallarse en lugares públicos de los cuales sea difícil escapar u obtener ayuda en caso de una incapacitación súbita. El temor es progresivo y conlleva la limitación en la ejecución de las actividades cotidianas, las cuales se van restringiendo poco a poco hasta llegar un momento en que la conducta de evitación domina la vida del individuo. Entre las situaciones que se evitan más comúnmente se encuentran la de hallarse en multitudes, túneles, puentes, ascensores o transportes públicos, centros comerciales o tiendas llenas de gente. Casi siempre los afectados piden ser acompañados en sus salidas.

La manifestación típica de la Fobia Social es un miedo persistente e irracional de estar expuesto a la observación por parte de los demás, ello produce un deseo compulsivo de evitar dichas situaciones. Existe temor al ridículo o a comportarse de manera embarazosa frente a los otros. Se crea una fuerte ansiedad anticipatoria cuando el individuo se ve obligado a enfrentar dichas situaciones o bien cuando intenta evitarlas aun cuando él mismo reconoce que la ansiedad es excesiva o irrazonable.

En las Fobias Simples también conocidas como “Inespecíficas” el temor se centra en animales, sobre todo perros, gatos, serpientes, insectos y ratones. Otras fobias simples son la claustrofobia (temor a los espacios cerrados) y la acrofobia (temor a las alturas). Cuando las fobias simples se inician en la niñez, en general desaparecen espontáneamente a menos que el ambiente del hogar sea muy patógeno y contribuya a que perdure. El nivel de limitaciones que eventualmente sufre la vida de un individuo con fobia simple, es mucho menor que el que puede sufrir con agorafobia.

¿Pueden ser hereditarias?
Se observa que en algunas familias son más frecuentes ciertas conductas fóbicas, pero más que por herencia, podrían ser por aprendizaje como se señaló anteriormente.

¿El grupo familiar puede contribuir a que una persona desarrolle una fobia?
Si puede, como ya se dijo antes muchos miedos son aprendidos y la familia es la primera escuela del individuo. Si los padres o figuras de autoridad son extremadamente temerosos o emplean el miedo para controlar a los niños, sientan las bases para trastornos fóbicos posteriores.

¿Puede una persona dejar de tener una fobia?
Si, por supuesto.

¿Cómo es el tratamiento de las fobias?
La Psicoterapia cognitivo-conductual es la primera opción para el control y desaparición de los síntomas fóbicos, pero si queremos ahondar y determinar el origen inconsciente de una fobia, hay que aplicar otra clase de psicoterapia, sobre todo las de tipo psicodinámico que persiguen, además de una mejoría sintomática, una reestructuración de la personalidad que proporcione al individuo la suficiente fortaleza psíquica impidiéndole así, recurrir a mecanismos de defensa tan patológicos como los fóbicos, en lo sucesivo.

Disponemos también de medicamentos “antifóbicos” tales como los inhibidores de recaptación de serotonina: p.ej. sertralina, paroxetina, fluoxetina, citaloprán, escitaloprán y algunos derivados benzodiazepínicos como el alprazolán y el clonazepán que pueden utilizarse durante la terapia para una mejoría sintomática o en situaciones de emergencia: p.ej. cuando alguien con fobia a los aviones necesite viajar en uno, etc.

¿Cómo debe ser el trato de los familiares a una persona con cierta fobia?

Como todo trato debe ser respetuoso, evitar ridiculizarla y no inducir su encuentro con los estímulos fóbicos, si esto sucediera y la persona entra en crisis, nuestro deber es ayudarla y acompañarla. De todas formas, la mejor ayuda podría ser recomendarle que se dispusiera a ser tratada por un psiquiatra o psicólogo y hacerle saber que su mal tiene cura.


¿Cúal es la diferencia entre un miedo que pueda tener una persona hacia algo en particular y una fobia?

Las reacciones fóbicas, como los demás mecanismos de defensa se dan en cierta medida en los individuos normales. Por otra parte, algunas fobias están tan difundidas en la humanidad que parecen formar parte de un mecanismo instintivo, por ej. El miedo a las serpientes, a quienes no sólo tememos los humanos, sino también los monos y los caballos. Con frecuencia observamos la aparición de reacciones fóbicas en adultos normales: al Nª 13, a abrir un paraguas dentro de la casa, a pasar por debajo de una escalera, etc., las cuales forman la base de las supersticiones.

Sólo cuando los miedos se hacen demasiado intensos e irracionales e interfieren con la vida cotidiana del sujeto, es cuando la reacción fóbica se considera patológica.

¿Una forma de ayudar a las personas fóbicas es motivarlas a que enfrenten la situación a la que temen? ¿Por qué?

El enfrentar las personas fóbicas de una manera brusca con lo temido, no las ayuda, por el contrario, puede agravar la fobia. La terapia va induciendo al fóbico a tener contacto con el estímulo fóbico, pero progresivamente y de una forma programada con la ayuda del terapeuta para que el temor vaya desapareciendo.

De esa forma lograríamos el objetivo del tratamiento que es: la mejoría sintomática y el conocimiento de las causas de la enfermedad para poder sanarlas.

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