domingo, 12 de septiembre de 2010

El Comandante Divino

Había una vez un hombre que se encontraba gravemente enfermo, como era muy creyente y también muy concreto, colocó toda la esperanza de su cura directamente en Dios. Es así como se negó a recibir medicamento alguno, aunque éste le fuera recomendado por los mejores especialistas en la materia cuyas indicaciones rechazaba, siempre aducía que eso no era necesario porque Dios lo curaría. Como era de esperar, la salud del pobre hombre se fue deteriorando y al poco tiempo murió.
Una vez ante papá Dios se quejó de haberse sentido desasistido, de no haber recibido la cura y de haber muerto pese a su fe. Papá Dios le contestó: hijo mío, te mandé muchos especialistas, muchos tratamientos a través de ellos y muchos medicamentos para que te curaras y tú no los aceptaste. Recuerda, yo utilizo innumerables señales y formas de expresión para lograr mis propósitos, para trasmitir mis mensajes, era tarea tuya el saber reconocerlas.
En el "aló" del 15-12-02 el presidente aducía que él no dejaría la presidencia a menos que Jesucristo, quien lo había colocado en ella se lo ordenara, que Él era su comandante.
Yo me pregunto ¿no estará el presidente como el sujeto del cuento, un tanto ciego para reconocer y aceptar las innumerables manifestaciones y señales que le está dando "su comandante" a través del pueblo para que deje el poder?.

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